Iglesia 4

Día de Acción de Gracias

Los peregrinos (Pilgrims) llegaron a Plymouth Rock el 11 de Diciembre de 1620. El primer Invierno fue muy duro para ellos. Pero el siguiente otoño, ellos obtuvieron una buena cosecha de las semillas que ellos plantaron. Decidieron celebrarlo con una gran cena, incluyendo a los indios que les habían ayudado a sobrevivir el primer año.

Los hombres se fueron a cazar, a conseguir carne para la cena. No se sabe a ciencia cierta si los pavos de la región, fueron parte de la cena, ya que ellos usaban el termino “pavo” para cualquier clase de ave silvestre

Otra clase de alimento que casi siempre tenemos para el Día de Acción de Gracias es el pastel de calabazas. Son muy pocas las posibilidades que ese alimento formara parte del menú de la primera celebración de Acción de Gracias. Las reservas de harina se habían usado, así que no había pan o pasteles de ninguna clase. Había suficiente cantidad de calabazas, por que ellas crecían en el campo y ellos las comían cocidas. Tampoco había leche, sidra, papas o mantequilla. No había vacas para producir leche y la papa recién descubierta, muchos aun creían que era venenosa.

La cena incluyó pescado, bayas silvestres, berros, langostas, fruta seca, maíz, almejas, venado y ciruelas.

El Día de Acción de Gracias no se celebraba todos los años. Inclusive no fue hasta Junio de 1676 que se celebró otro Día de Acción de Gracias. El Día de Acción de Gracias fue proclamado oficialmente por el presidente Lincoln en 1863, para ser celebrado el ultimo jueves del mes de Noviembre. En 1941 el Día de Acción de Gracias fue declarado oficialmente, por el Congreso de los Estados Unidos un día festivo, a celebrarse el cuarto jueves del mes de Noviembre.

Maíz

El cultivo del maíz fue muy importante para los Peregrinos y los nativos indígenas. Era el plato principal y se consumía en toda comida. Había muchas variedades de maíz – blanco, azul, amarillo y rojo.

Alguna cantidad de maíz se secaba para preservarlo y guardarlo como alimento para los meses de invierno. El maíz siempre se trillaba para hacer harina de maíz. La harina de maíz se podía usar para hacer pan de maíz, pudín de maíz, jarabe de maíz, o se podía mezclar con frijoles para preparar succotash (cocción de granos enteros de maíz)

Los Peregrinos no conocían el maíz antes de conocer a los indios.. Los indios les dieron a los Peregrinos semillas de maíz y les enseñaron como cultivar el maíz. Actualmente cultivamos mas hectáreas de maíz que cualquier otro grano.

Jesús reconoció distintos niveles de compromiso

Jesús reconoció distintos niveles de compromiso

 

 

Jesús se dio cuenta de que cada persona se encuentra en un nivel espiritual diferente. Siempre me ha fascinado una conversación que tuvo Jesús con una persona que estaba en la búsqueda espiritual.

Él le hizo el comentario: “No están lejos del Reino de Dios” (Marcos 12:34, cursivas añadidas). ¿No estás lejos? He interpretado esto como que Jesús reconocía grados de comprensión y de compromiso espiritual, inclusive entre los incrédulos.

El ministerio de Jesús incluía ministrar a la Comunidad, alimentar a la multitud, reunir a la congregación, desafiar a los comprometidos y discipular al Núcleo. Estas cinco tareas se hacen evidentes en los evangelios.

¡Necesitamos seguir su ejemplo! Jesús comenzaba al nivel de compromiso de cada persona que encontraba. A menudo, sencillamente captaba su interés y creaba en ellos el deseo de conocer más.

Luego, a medida que la gente lo seguía, poco a poco y con amor Jesús definía claramente el Reino de Dios pidiendo un mayor compromiso para el reino. Pero él hacía esto solo cuando los seguidores habían llegado  al escalón previo.

En el primer encuentro que Jesús tuvo con Juan y con Andrés, sencillamente les dijo: “Venid y ved” (Juan 1:39). Él no cargaba a quienes recién comenzaban a seguirle con requerimientos pesados; simplemente los invitaba a ver.

Les permitía que observaran su ministerio sin pedirles que se comprometieran demasiado. Esto no era aguar el evangelio. Solamente estaba despertando el interés.

¡”Jesús comenzaba a la altura del nivel de compromiso de cada persona que encontraba, pero nunca los dejaba allí”!

A medida que este grupo de seguidores temprano creció y se convirtió en una multitud, Jesús comenzó lentamente a elevar el calor del horno. Con el tiempo, luego de tres años de ministerio público en medió de ellos, justo seis días antes de la transfiguración, Jesús les dio su desafío supremo a la multitud:

“Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame” (Marcos 8:34).

El solo pudo pedirle esa clase de compromiso a la multitud luego de haberles demostrado su amor y de haber ganado su confianza. Creo que a un extraño o a alguien que visita por primera vez la iglesia probablemente él le diría:

 

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprendí de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descaso para vuestras almas” (Mateo 11:28-29).

 

Jesús tomaba en cuenta que la gente tenía diferentes orígenes culturales, distintos grados de comprensión y distintos niveles de compromiso espiritual. Él sabía que no da resultado usar el mismo enfoque con todas las personas.

La misma idea que se encuentra detrás de los Círculos de compromiso. Es una estrategia sencilla que reconoce que ministramos a personas que se encuentran en diferentes niveles de compromiso.

Las personas no son todas iguales: tienen necesidades, intereses y problemas espirituales diferentes según se encuentren en su viaje espiritual. No debemos confundir lo que hacemos con la comunidad y con la multitud, con lo que hacemos con el núcleo.

Cada grupo requiere un enfoque diferente. Una multitud no es una iglesia, pero una multitud puede convertirse en una iglesia.  Encontrará el camino correcto para equilibrar su ministerio y producir una iglesia, pero una multitud puede convertirse en una iglesia.

Encontrará el camino correcto para equilibrar su ministerio y producir una iglesia saludable, al organizar la iglesia alrededor de los cinco propósitos y al identificar a las personas en su iglesia en términos de su compromiso con respecto a cada uno de esos propósitos

y al identificar a las personas en su iglesia en términos de su compromisos con respecto a cada uno de esos propósitos. Ahora ya está listo para el paso final, es decir, convertirse en una iglesia movida por un propósito: aplicar los propósitos a todas las áreas de la iglesia.

Miles de estudiantes se unieron para orar desde sus escuelas

EEUU.- Miles de estudiantes cristianos en los EE.UU. y otros países se reunieron en los mástiles de sus escuelas por “See You at the Pole”, un movimiento anual de oración. “Los adolescentes sintieron el llamado a orar por la noche en varias escuelas de la zona durante un retiro de grupo juvenil un fin de semana. Tenían un momento profundo por la oración, y su experiencia fue compartida con otros miles de jóvenes de todo Texas, en una forma de desafío en junio de 1990 en una gran conferencia”, según publica el sitio web del movimiento.

Ese año, más de 56.000 alumnos de 1.200 escuelas en Texas y en otros tres estados celebraron el primer “See You at the Pole”, en septiembre de 1990.

Ahora unos 145 estudiantes de la Escuela Primaria Fultondale en Fultondale, Alabama, se reunieron antes de las clases para orar, según AL.com.

“El corazón y el deseo de esos niños es destacarse entre sus compañeros y orar, fue hermoso”, dijo James Cato, un director de área para la Primera Prioridad de Alabama. “Estaban agradecidos que tenían la libertad para hacer eso, agradecidos por lo que Cristo les hizo”.

En Stonewall, Louisiana, cerca de 250 estudiantes de la Escuela Secundaria de DeSoto del Norte celebraron la tradición.

“Dios está haciendo cosas increíbles en nuestras escuelas y en nuestra comunidad. Yo estaba muy extático”, dijo el pastor de jóvenes, Zachary Almarode de la Iglesia Bautista Salem, según publica Baptist Message.

Los estudiantes también celebraron el “See You at the Pole” en la Escuela Preparatoria Edison en Tulsa, Oklahoma. “Ellos realmente tienen que tomar ese camino por su cuenta, y tomar la decisión por sí mismos para seguir al Señor y ser un líder, y para ser pescadores de hombres”, dijo Andrea Gamble, maestra de educación especial. “Puede ser difícil para ellos levantarse en contra de las drogas, el alcohol y todo lo que está pasando en los medios de comunicación”.