Como experimentar la Oración

 Cómo experimentar la oración placentera A. La promesa de oración placentera

Yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración… (Isaías 56:6-8).

Como muchos creyentes, yo he luchado con la oración. Sabía que era algo bueno, pero me parecía que no sucedería con gente real a causa de que la oración es tan dura. Sin embargo, el Señor me susurró en el corazón: “Yo liberaré oración placentera y deliciosa. Tú te deleitarás y gozarás en la oración”.

El Señor está estableciendo un nuevo modelo de oración en la Tierra, aunque esto no quiere decir que ya lo entendamos. Cada ciudad tendrá su propia aplicación de la oración placentera. Mi meta no es que otra ciudad haga exactamente lo mismo que nosotros estamos haciendo, sino discernir los principios bíblicos y luego animar a cada ciudad tener su propio estilo.

Hay un modelo de oración gozosa y placentera que ahora mismo el Señor está estableciendo en la Tierra. Si la oración no se disfruta, es imposible que continúe de día y de noche. Las vidas de nuestros hijos dependen de que esta oración placentera sea establecida en nuestras ciudades. En algunos casos, será el balance de la vida física.

B. Pasajes claves para la oración placentera

Hay cuatro pasajes significativos que describen el movimiento de oración de los últimos tiempos. Estos pasajes ofrecen valiosas revelaciones respecto a cómo el Espíritu Santo equipará a la Iglesia de los últimos tiempo en la oración.

• Isaías 56:6-8
• Isaías 61-63
• Salmo 149
• Apocalipsis 4-5

La clave para la oración placentera la encontramos en Apocalipsis capítulos del 4 al 5 con la adoración continua alrededor del trono las veinticuatro horas, porque los ancianos, los seres vivos y los ángeles están viendo la hermosura de Dios, quien está sentado en el trono. Descubrir la inmensa hermosura de Dios y entender nuestra hermosura en Él es la clave para que nuestra vida de oración sea transformada de una aburrida y seca disciplina a una fresca y gozosa experiencia de intimidad con nuestro amado.

Disfrutando de intimidad con Dios en el paradigma nupcial A La hermosura de Dios

El poder secreto detrás del modelo Arpa y Copa

Algunos de los que están interesados en la visión de oración continua las veinticuatro horas del día sólo están interesados en la estructura del modelo Arpa y Copa. Sin embargo, el poder que impulsa la oración de día y de noche es tener un corazón que remonte el vuelo en las alturas con Dios y en Él. Sólo encontramos esto al disfrutar de intimidad con Dios, ligada a la revelación de su hermosura y nuestra belleza en Él.

Nuestra eterna actividad en el Cielo será la de contemplar la hermosura de Dios; en otras palabras: estare- mos cautivados con la misma persona de Dios. Él será el deleite y placer de su gente por siempre. Él fascina nuestros corazones a través de mostrarnos y revelarnos su hermosura, porque verla es la única forma en que podremos ver la nuestra en Él. Cuando contemplamos su hermosura es entonces que podemos ver nuestra belleza en Él.

La esfera de la hermosura de Dios está retratada en Apocalipsis 4 y 5. Allí vemos la descripción del trono de Dios y de la alabanza celestial. Esto es fundamental para que remontemos el vuelo en intimidad con la Deidad. La hermosura de Dios es una de las verdades fundamentales que nos ayuda a disfrutar intimidad con Él y a crecer en la oración, por eso es importante cultivar la revelación de su hermosura, ya que de esta manera el placer en su intimidad irá en aumento. La doctrina de la hermosura de Dios, y su ardiente deseo por los seres humanos, despierta en nuestros corazones amarle apasionadamente; es el combustible para el movimiento de

oración de los últimos tiempos.

Disfrutando la intimidad con Dios

El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar… a ordenar… se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado…(Isaías 61:1-3).

• La unción de revelación de los dos aspectos de la hermosura de Dios:
A. La hermosura de Dios que fascina nuestros corazones.
B. Nuestra hermosura en Dios, la cual nos trae gran seguridad. Uno de los puntos fundamentales de la redención es hermosear a los seres humanos en la justicia de Dios. Todo lo que Jesús toca lo redime y lo hermosea. La belleza que Jesús posee es la belleza que Él imparte.

• La unción de gozo (cómo disfrutar a Dios).
Para disfrutar a Dios es indispensable conocerle más. Entre más conoces a alguien más le puedes disfrutar.

Así es con Dios: es más importante conocerle que hacer cosas para Él. Como resultado de nuestro conocimien- to y disfrute de Él nuestro esfuerzo por servirle fluirá como una respuesta de amor. A partir de esto es que nos esforzamos en actuar en el área que sea, por las razones correctas y de la manera correcta.

B. La vida de David

El mayor anhelo en la vida de David fue contemplar la hermosura de Dios.

Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo(Salmos 27:4).

La hermosura de Dios fue central en el tabernáculo de David. Una revelación especial dada al rey David era el tema de las emociones y los afectos de Dios. En estos tiempos Él está levantando adoradores e intercesores que vivan para contemplar su hermosura, como el rey David lo hizo.

En el Salmo 149, David describe dinámicas esenciales para el movimiento de oración y la oración placen- tera. El rey escribió acerca de los placeres y deleites de Dios y de sus sentimientos por los suyos, y se destaca por el hecho de haber establecido en las Escrituras la doctrina de la hermosura y deseo de Dios (afectos y emociones divinas) y por enseñar a cómo gozar y disfrutar a Dios.

Porque Jehová tiene contentamiento en su pueblo; hermoseara a los humildes con la salvación (Salmos 149:4).

Tú los abrevarás del torrente de tus delicias (Salmos 36:8).

Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre (Salmos 16:11).

Alégrese Israel en su Hacedor; los hijos de Sion se gocen en su Rey (Salmos 149:2).

Dios imparte a los suyos, a través de la redención, la misma belleza, el deseo y el placer que posee. El reino de su hermosura y deseo es una realidad esencial para la oración de día y de noche. Esta oración libera los juicios de Dios en contra del pecado, enfermedad y rebelión, como se describe en Salmos 149:5-9.